Turistas visitan la mina Jerusalén.

En las entrañas de la montaña,  a primera hora de la mañana, el grupo  atraído por el camino real y la perspectiva de los proyectos turísticos y extractivos de las verdes gemas …

Tanto  los turistas como  los habitantes de la región pudieron conocer la forma de vincularse en la estrategia comercial; de parte del conferencista, quien dio una explicación concisa de los alcances y la importancia de participar activamente en las diversas actividades, propias  de la fantástica aventura. 

En las horas de la noche el acceso al túnel tuvo un tinte mágico: La montaña respira.  El respeto sugerido por los guías alude al agua que fluye por el piso hacia fuera impregnada por el oxido color naranja. Después de avanzar un kilometro y medio, aflora la veta de cuarzo entre la negra roca que encaja; así alrededor brota la morralla, la ganga, o con suerte la preciada gota de  aceite.

Los neófitos visitantes tuvieron la oportunidad de perforar la roca imitando a los expertos, con el martillo picador neumático experimentando así, la dureza de esta labor.

La posada casa blanca se haya en medio de la exuberante naturaleza, su grandiosa terraza sirve de mirador, desde allí se divisa San Pablo de Borbur y el resto de un paisaje sobrecogedor.